El Sabadell ganó 7-10 en Terrassa con cuatro goles de Sergi Cabanas, en un partido en el que el portero local Xavier Teclas hizo 17 paradas y firmó la mejor valoración del encuentro (9,7).
Hubo un jugador que lo hizo casi todo bien en Terrassa y acabó perdiendo. Xavier Teclas detuvo 17 lanzamientos, paró uno de los dos penaltis que lanzó el Sabadell y terminó con una valoración de 9,7, la más alta del partido y por encima de cualquiera de los visitantes. Su equipo cayó 7-10. A veces el waterpolo funciona así: el mejor del agua sale del vestuario del que no suma.
Lo que no pudo evitar Teclas fue el arranque. El Sabadell firmó un 1-4 en el primer periodo en el que ya aparecieron sus tres maneras de hacer daño (un gol en igualdad, otro de penalti y otro en superioridad), y ese comienzo marcó el resto. El Terrassa nunca llegó a ponerse por delante en todo el encuentro. Ni una vez.
Sí estuvo cerca. Tres goles seguidos antes del descanso devolvieron el 4-4 al marcador y dejaron el partido donde los locales lo querían, y todavía hubo un 5-5 después del intermedio. Fue el momento en que el encuentro pudo cambiar de dueño. No cambió: el Sabadell respondió con tres goles en los minutos siguientes para irse al 5-8, y a partir de ahí el Terrassa jugó siempre desde atrás. En el último periodo llegó a verse un 6-10, la mayor diferencia de la noche.
El responsable principal de que esa distancia existiera fue Sergi Cabanas. Cuatro goles, el 40% de los 10 de su equipo, repartidos de todas las formas posibles: un penalti en el primer periodo, un contraataque para cerrar ese mismo parcial, otro en superioridad justo antes de que acabara el tercero (restaban 20 segundos) y un cuarto, otra vez al contraataque, cuando el Terrassa acababa de recortar desde los cinco metros. Aparecía siempre en el peor momento para el local.
El Sabadell ganó, además, el partido de los detalles. Convirtió el 31% de sus ataques en superioridad por el 20% del Terrassa, y los locales cometieron 10 expulsiones por las siete de los visitantes. Esa diferencia explica buena parte del 7-10 tanto como los lanzamientos. Enfrente, Eduardo Lorrio hizo 15 paradas y un 9,1 de valoración: dos porteros enormes en una piscina donde solo se marcaron 17 goles.
El resultado consolida al Sabadell en la zona alta con 24 puntos y nueve partidos disputados, a tres del Barceloneta, que mantiene el pleno. El Terrassa se queda en 18 y encadena su tercera derrota en cuatro jornadas, aunque las dos anteriores también habían llegado contra equipos de arriba. Sigue quinto, ahora a tres puntos del Sant Andreu.
La jornada 10 llega el sábado 7 de noviembre y al Terrassa le toca visitar al Mataró, el único equipo que tiene por detrás entre los seis primeros. Es el partido que puede devolverle a la pelea por la cuarta plaza o dejarle mirando hacia abajo.

