El Barceloneta ganó 12-25 en Josep Vallès con cinco goles y una valoración de 9,1 de Vince Vigvari, el mejor del partido.
Hubo un momento en que el Mediterrani mandó. Fue a falta de 7:04 del primer cuarto, con un gol de Eduardo Díaz que puso el 1-0, y duró lo que tardó Biel Gomila en contestar. Esa fue la mayor ventaja local de la tarde, un gol, y no volvió a repetirse. Lo que vino después fue un 12-25 que se construyó despacio, periodo a periodo, y que tuvo un nombre por encima de los demás: Vince Vigvari.
El húngaro terminó con cinco goles, el 20% de los que hizo su equipo, y una valoración de 9,1, la mejor del partido. Dos de ellos llegaron seguidos en el segundo cuarto, a falta de 5:17 y de 4:08, justo en el tramo en el que el encuentro cambió de dueño. El primer periodo se había cerrado 3-4, con el marcador respirando; el segundo acabó 1-6 y el Mediterrani se encontró con un 4-10 que ya pedía otra clase de partido.
El Barceloneta ganó desde una eficacia poco común: 79% en sus lanzamientos en juego y 56% de acierto en situaciones de igualdad. De sus 25 goles, 22 llegaron en juego y tres desde el punto de penalti, repartidos entre 10 goleadores distintos. Detrás de Vigvari aparecieron Marc Valls y Unai Biel con cuatro goles cada uno, y Gomila y Javier Sánchez-Toril con tres. No hubo un solo foco al que mirar.
Y hubo un capítulo que no se ve en la lista de goleadores. Bruno Delmas detuvo 12 lanzamientos y cerró el partido parando el 52% de lo que le llegó. El Mediterrani tiró 31 veces y marcó 12; esa distancia entre el intento y el gol explica buena parte del marcador tanto como los goles del otro lado.
El equipo local tuvo sus rachas. En el tercer cuarto llegó a encadenar tres goles seguidos (Mario Terraza, Tristan Glanznig en contraataque) para firmar el 8-17 antes del cierre del periodo, y en el último, con el partido ya muy escorado, repartió cuatro tantos más. José Tenorio, con dos goles, fue el mejor valorado de los suyos (7,6), y Eduardo Díaz acabó como máximo goleador con tres, el 25% del total de un equipo que distribuyó sus 12 goles entre ocho jugadores. El capítulo más incómodo para el Mediterrani estuvo en la disciplina: cometió 21 expulsiones por las 15 del rival, y el Barceloneta convirtió el 32% de sus ataques en superioridad.
El Barceloneta llegaba líder con 24 puntos y pleno de victorias en ocho jornadas, y se marcha de Josep Vallès con nueve de nueve. El Mediterrani, octavo con seis puntos antes de jugar, venía de caer 11-13 en casa del Canoe y encadena otra derrota en una zona de la tabla donde cada punto se nota.
La jornada 10 le pone al Mediterrani un partido de los que miden: el sábado 7 de noviembre visita al Rubí, el único equipo que todavía no ha ganado. El Barceloneta recibe ese mismo día al Canoe.

