El Barcelona se llevó 12-13 un partido que llegó a dominar por seis goles y que el Mataró apretó hasta los últimos segundos en la piscina Joan Serra i Puigdesens.
Quedaban 18 segundos cuando Toi Suzuki marcó el 12-13. No hubo tiempo para nada más. En la piscina Joan Serra i Puigdesens, el Barcelona se llevó un partido que durante media hora había llevado por otro camino y que terminó resolviéndose por un solo gol.
Porque el encuentro, en realidad, fueron dos. El primero lo escribió Taiyo Watanabe. El japonés acabó con seis goles, el 46% de los 13 de su equipo, y fue el jugador alrededor del cual el Barcelona construyó su ventaja: 2-4 al final del primer cuarto, 5-9 al descanso y un 5-11 en el tercero que fue la máxima diferencia del partido, seis goles. El Mataró no estuvo por delante en ningún momento.
El segundo partido empezó ahí. El último cuarto fue para los locales por 6-2, y lo construyeron desde donde el Barcelona les abrió la puerta: tres de esos goles llegaron de penalti, los de Lluc Bertran, Adrián Magriña y Eudald Flaque. El Barcelona cometió cuatro penaltis y 12 expulsiones en el partido, frente a las seis del Mataró, y en los últimos minutos esa cuenta empezó a pesar. Cuando Mathis Mas firmó el 10-11 quedaban dos minutos y tres segundos.
Lo que sostuvo al visitante en ese tramo fue Pol Goma. Suyos fueron el 10-12 (restaban 1:14) y el 11-13 (restaban 33 segundos), dos goles que devolvieron el aire justo cada vez que el marcador se quedaba en uno. Terminó con tres goles y con una valoración de 8,5, la mejor de los suyos, por delante del propio Watanabe (8,4). En la portería, Javier Benavides detuvo 10 lanzamientos; en la contraria, Barnabás Kovács llegó a nueve.
Y el mejor valorado del partido salió del vestuario del equipo que perdió: Ramiro Veich cerró con un 9,0, la nota más alta de los 22 jugadores que pasaron por el agua. El Mataró repartió sus 12 goles entre siete jugadores (Víctor Andrade, Suzuki, Flaque, Bertran y Magriña hicieron dos cada uno) y no tuvo a nadie por encima de esa cifra, una manera de atacar exactamente contraria a la del rival.
El Barcelona llegaba a Mataró después de caer en la jornada 8 en Sabadell, con 21 puntos y una sola derrota en ocho jornadas. El Mataró venía también de perder, en un 15-16 en casa del Sant Andreu, y encadena así dos partidos decididos por un gol en contra. Son 15 puntos y cinco victorias en ocho partidos para un equipo que la temporada anterior terminó quinto la liga regular.
La jornada 10 llega el sábado 7 de noviembre y deja a los dos en casa con rivales de la zona alta: el Mataró recibe al Terrassa, que está tres puntos por encima, y el Barcelona al Sant Andreu. El margen arriba sigue siendo estrecho para todos menos para el Barceloneta.
