El Astralpool CN Sabadell ganó 8-22 al Rubí con sus 22 goles repartidos entre 11 jugadores, en un partido que el Rubí empezó por delante.
El único momento en que el Rubí estuvo por encima lo firmó Pablo Gomez, con el 1-0 cuando restaban 6:29 del primer periodo. Fue también su mayor ventaja del día, y duró lo que tardó el Sabadell en ordenarse: 3-5 al final de ese cuarto, 3-8 de parcial en el segundo y el 6-13 con el que se llegó al descanso. El Rubí siguió marcando hasta el tercer periodo y se quedó sin hacerlo en el último (0-4), cuando el partido ya pedía otra cosa que no era el marcador.
La marca de este encuentro no está en un goleador, sino en cuántos hubo. El Sabadell distribuyó sus 22 goles entre 11 jugadores y su máximo anotador, Axel Corres, se quedó en cuatro: el 18% del total de su equipo, una proporción pequeña para quien encabeza una lista. Sergi Cabanas, con tres goles, fue el mejor valorado del encuentro (7,9) y Roberto Valera añadió otros tres. Un ataque repartido así no da a quién vigilar, y eso se tradujo en el 59% de acierto del Sabadell en situación de igualdad: no hizo falta buscar la superioridad para encontrar el gol.
El Rubí acabó con ocho goles, tres de ellos de Pablo Gomez (el 38% del total de su equipo), que firmó además la nota más alta de los locales con un 7,6, y dos de Javier Carrasco. La distancia final, más que en el reparto, está en la puntería: el Sabadell acertó el 61% de sus lanzamientos en juego y el Rubí se quedó en el 20%. En la portería visitante, Eduardo Lorrio sumó seis paradas y un 7,4. El Rubí fue el equipo más castigado en el agua (cinco expulsiones por las tres del Sabadell), lo que le dejó menos margen aún para sostener posesiones largas.
El Rubí vuelve a jugar el martes seis de octubre, en casa del Terrassa, y el Sabadell visita al Echeyde el sábado 10.

