El Echeyde ganó 15-14 al Rubí en Acidalio Lorenzo después de llevar el partido por tres goles (11-8) y verlo reducido a uno cuando restaban 0:23, en un encuentro que el portero visitante Octavio Salas sostuvo con 18 paradas y la mejor valoración del partido (9,3).
El tramo final fue del Rubí y fue desde los cinco metros. Con 15-12 cuando restaban 2:07, Guillem Frigola marcó el 15-13 a 1:31 y el 15-14 a 0:23, los dos de penalti, y dejó el partido a un gol de otra cosa. No hubo tiempo para ese gol, pero sí para entender por dónde había llegado el Rubí hasta ahí: seis de los 14 goles del Rubí fueron de penalti y acertó el 86% de los que lanzó.
Esa fue su vía, porque la otra estuvo cerrada toda la tarde. El Rubí convirtió el 24% de lo que lanzó en igualdad y el 31% de lo que tiró en juego, y aun así llegó al final con un solo gol de desventaja. Le bastó con que Octavio Salas parase 18 lanzamientos (el Rubí detuvo el 55% de lo que le tiraron) y con que el Echeyde cometiera 14 expulsiones y seis penaltis.
El Echeyde ganó el partido en el tercer cuarto. Se lo llevó por 5-3 y en él llegó su mayor ventaja del día (11-8), aunque el Rubí recortó a 11-9 con 0:06 por jugar del periodo. Ahí estuvo Alberto Barroso, que acabó con cuatro goles (el 27% de los 15 de su equipo), una valoración de 8,5 y los dos lanzamientos desde los cinco metros que convirtió en el 7-6 y el 11-8. Joao Francisco respondió desde la portería local con 13 paradas.
Enfrente, Pablo Gomez firmó cinco goles (el 36% de los 14 del Rubí) y un 9,1 que fue la segunda mejor valoración del partido. Y no estuvo solo: las cuatro mejores notas del encuentro llevan camiseta visitante, con Max Van Der Werve (9,0) y Guillem Frigola (8,7) detrás de Salas y Gomez. Los goleadores, en cambio, cuentan lo contrario: ocho jugadores distintos marcaron para el Echeyde y seis para el Rubí, que tuvo en Gomez y en Frigola a sus dos nombres más repetidos.
El partido se jugó además con las expulsiones por bandera. El Echeyde provocó siete y el Rubí, 11, y hubo tres jugadores con tres faltas de expulsión en su casilla: Javier Carrasco en el visitante, Sergio Prunell y Gerard Sospedra en el local. Con ese guion, el Echeyde convirtió el 40% de lo que lanzó con un hombre más y el Rubí, el 33%: ahí estuvo la diferencia que el marcador final acabó reflejando.
El Echeyde llegaba a este partido con cinco derrotas consecutivas y el Rubí, sin ninguna victoria en siete jornadas. Los dos vuelven a jugar el sábado 31 de octubre, en la jornada 9: el Echeyde recibe al Sant Andreu y el Rubí visita al Catalunya.



