El CN Rubí, todavía sin puntos tras cinco jornadas, recibe en Can Llong a un SolarTradex CN Mataró que llega de ganar sus dos últimos partidos.
Cinco jornadas y ningún punto. El Rubí ha perdido todos sus partidos de esta temporada 2026-2027, y lo ha hecho encajando goleadas de distinto calibre: 9-31 ante el Barcelona, 9-23 ante el Barceloneta, 8-22 ante el Sabadell. El domingo en Can Llong se le presenta una oportunidad distinta, no porque el rival sea menor, sino porque llega en un momento en el que el margen entre los dos equipos, sobre el papel, se estrecha un poco.
El Mataró no vive su mejor temporada, pero ha encontrado algo que el Rubí todavía busca: ganar. Las dos últimas jornadas se las ha llevado con autoridad, un 18-9 fuera ante el Canoe y un 22-13 en casa frente al Mediterrani, después de una derrota ajustada en la primera jornada (12-13 ante el Caballa) y otra más clara ante el Barceloneta. Esa racha reciente de dos victorias seguidas lo sitúa quinto en la clasificación, con nueve puntos, a la espera de lo que haga esta jornada.
En el Rubí, el nombre que sostiene la temporada es Max Van Der Werve, con una valoración media de 8,0 en los cinco partidos disputados, la más alta del equipo con diferencia sobre Pablo Gomez (7,2). Es el jugador que ha mantenido una referencia individual sólida mientras el equipo acumulaba derrotas, y de él dependerá buena parte de lo que el Rubí pueda oponer en ataque.
En el Mataró, Mathis Mas ha sido el más regular, con una valoración media de 7,9 en los cinco partidos, por delante de Victor Andrade (7,5). Toi Suzuki asoma con un 8,0 pero en un solo partido disputado, una muestra todavía pequeña para pesar igual que la continuidad de Mas.
Lo que se juega el Rubí en Can Llong es simple: romper un cero que ya pesa cinco jornadas. Lo que se juega el Mataró es distinto, mantener el paso que le ha devuelto a la zona media de la tabla tras un arranque irregular. La próxima jornada, el Rubí recibirá al Sant Andreu y el Mataró hará lo propio ante el Echeyde, pero antes está este partido, el primero en el que el Rubí puede dejar de mirar la clasificación desde el último lugar.

