El Sabadell arrolló al Caballa por 22-7 en Can Llong con un tercer cuarto que decidió todo y un Sergi Cabanas imparable.
El partido se rompió en el tercer periodo. Con un 8-5 al descanso que aún dejaba resquicio de duda, el Sabadell firmó un parcial de 8-1 que dejó el marcador en 16-6 y cualquier discusión zanjada. A partir de ahí, el último cuarto (6-1) fue trámite hacia el 22-7 final.
Sergi Cabanas fue el nombre propio de la tarde. Marcó cinco de los 22 goles de su equipo (el 23%) y cerró con una valoración de 8,4, la mejor del partido. A su lado, Francisco Valera sumó cuatro tantos y una valoración de 8,1, y entre los dos empujaron a un equipo que repartió sus goles entre nueve jugadores distintos, con Kanstantsin Averka también con cuatro.
El Caballa resistió mientras pudo el ritmo del arranque, con un primer cuarto de solo 3-1 en contra, pero nunca llegó a ponerse por delante en ningún momento del encuentro. Szabolcs Dubinák fue el único que sostuvo algo de resistencia ofensiva: sus cuatro goles supusieron el 57% de la producción de su equipo, una dependencia que se hizo evidente en cuanto el partido se estiró.
En el agua hubo también un capítulo defensivo que pasó más desapercibido. Joris Geurts, portero del Caballa, terminó con ocho paradas, más que ningún otro guardameta del partido, en una tarde en la que su equipo acabó con solo un 23% de acierto lanzando en juego.
El resultado deja al Sabadell con una demostración de fondo de plantilla (nueve goleadores distintos es una cifra que habla de reparto, no de dependencia de un solo hombre) y al Caballa con una primera derrota después de haber ganado en la jornada inaugural ante el Mataró. La clasificación, todavía con datos de solo dos jornadas y sin todos los equipos habiendo sumado puntos, seguirá moviéndose las próximas semanas.
La próxima cita para el Sabadell será en casa ante el Sant Andreu, mientras que el Caballa visitará al Barcelona, otro de los equipos que llegó con paso firme en su estreno liguero.

