El Mataró ganó 15-13 al Terrassa tras recuperar un partido que había llegado a tener dos goles en contra en el último cuarto.
Quedaban 7:11 en el último cuarto y el Mataró iba perdiendo. No era un detalle menor: llevaba media hora persiguiendo un partido que había empezado mandando. El 11-13 de Albert Sabadell dejaba al Terrassa con la mayor ventaja que tuvo en toda la mañana, y a partir de ahí no volvió a marcar. Los cuatro goles siguientes fueron todos locales y el Joan Serra i Puigdesens acabó viendo un 15-13 que no se intuía ni en el descanso ni al final del tercer periodo.
El partido tuvo dos relatos cruzados. El Mataró lo abrió con un 6-3 construido a base de lanzamientos desde los cinco metros (dos penaltis en los primeros tres minutos y medio, y un tercero después) y pareció tener el control. Lo perdió enseguida: un parcial de 1-5 le dio la vuelta a todo antes del descanso y dejó el 7-8 con el que se entró al vestuario. Después, el tercer cuarto se convirtió en un intercambio sin tregua (cuatro empates consecutivos en el marcador) que acabó inclinándose otra vez del lado visitante con el 11-12 a 17 segundos del final del periodo.
Lo que impidió que el Mataró se descolgara en ese tramo tiene nombre. Toi Suzuki marcó tres goles, dos de ellos seguidos nada más reanudarse el juego tras el descanso para devolver a su equipo por delante, y terminó con una valoración de 9,4, la mejor del partido. No es solo la cifra: es dónde aparecieron sus goles, siempre en los minutos en los que el encuentro amenazaba con irse.
El otro sostén fue la portería. Barnabas Kovacs detuvo ocho lanzamientos y el Mataró terminó parando el 40% de lo que le llegó, frente al 25% del Terrassa. En un partido decidido por dos goles, con 34 lanzamientos visitantes frente a 24 locales, esa diferencia pesa. Y pesó también la distinta naturaleza de los dos ataques: el Mataró convirtió el 60% de sus posesiones en superioridad, el Terrassa el 18%. Con 14 expulsiones señaladas al conjunto visitante, ese desnivel acabó siendo la vía por la que el Mataró recuperó el marcador.
El Terrassa se marcha con la sensación rara de haber jugado bien buena parte del encuentro. Albert Sabadell firmó cuatro de los 13 goles de su equipo (el 31%) y fue el mejor valorado de los suyos con un 7,5, y durante dos cuartos llevó a su equipo a un terreno que parecía favorable. Pero el último periodo (4-1) borró todo lo anterior. Es su cuarta derrota consecutiva después del arranque que le había instalado en la quinta plaza.
En el otro lado, el Mataró rompe una racha de dos derrotas, ambas por un gol (12-13 ante el Barcelona y 15-16 en Sant Andreu), y esta vez el partido apretado cayó de su lado. El reparto es significativo: ocho goleadores distintos en los 15 goles, con Lluc Bertran como máximo anotador con cuatro. Nadie cargó solo con el trabajo.
Los dos equipos se cruzan ahora con la zona alta. El sábado 14 de noviembre, en la jornada 11, el Mataró visita al Sabadell y el Terrassa viaja a Sant Andreu. Ninguno de los dos tendrá una semana de descanso.





