El Barcelona recibe el sábado a las 13:30 en la Piscina Nova Escullera a un Sant Andreu que encadena cinco victorias y que lleva al jugador mejor valorado de los dos equipos, Ignasi Bargalló.
Hay un 8,3 en el agua del sábado, y no es del equipo de casa. Ignasi Bargalló lleva nueve partidos sosteniendo esa valoración media con el Sant Andreu, la más alta de las dos plantillas que se citan en la Nova Escullera. No es la nota de una tarde suelta ni de un arranque engañoso: es lo que ha hecho en todas las jornadas disputadas hasta ahora.
Y llega acompañado. El Sant Andreu encadena cinco victorias seguidas, y lo interesante es cómo las ha conseguido: después de ganar 12-8 en Mediterrani, 14-9 al Caballa y 22-12 en Rubí, resolvió 16-15 en casa ante el Mataró y 14-13 en Tenerife ante el Echeyde. Dos partidos consecutivos decididos por un solo gol, los dos a su favor. Alrededor de Bargalló, Adria Serrano y Josep Puig comparten un 7,6 de media en los nueve encuentros.
Enfrente hay un equipo que solo ha perdido una vez. El Barcelona cayó 8-16 en Sabadell en la jornada 8 y una semana después se fue a Mataró a ganar 13-12, que es el tipo de respuesta que explica por qué suma 8 victorias en nueve jornadas. Sus 154 goles a favor son la segunda cifra de la categoría, por detrás de los 184 del Barceloneta.
En ese ataque, Abel Ramon acumula un 7,5 de valoración media en los nueve partidos y Pol Prat un 7,3. Taiyo Watanabe iguala el registro de Ramon con otro 7,5, pero lo ha firmado en cuatro encuentros, menos de la mitad de los que lleva disputados su equipo: cuando ha estado, ha rendido al nivel del mejor valorado de los suyos.
El partido enfrenta a la tercera y al cuarto, separados por tres puntos, y lo hace desde dos maneras distintas de llegar hasta aquí. El Barcelona ha construido su clasificación sobre una diferencia de goles de 58; el Sant Andreu, sobre una de 18. Siete victorias con márgenes estrechos dicen algo de un equipo, igual que un 22-7 o un 16-7 dicen otra cosa del rival que lo recibe. Lo que no ha habido todavía esta temporada es un cruce entre ambos.
Para el Sant Andreu, además, es el primero de dos desplazamientos exigentes muy seguidos en el calendario: el sábado 14 de noviembre, en la jornada 11, recibe al Terrassa, quinto clasificado. El Barcelona tardará algo más en volver a jugar: su siguiente cita es la jornada 12, el sábado 21 de noviembre, en casa y ante el Sabadell, el único equipo que le ha ganado en lo que va de temporada 2026-2027.
Antes está el sábado en la Nova Escullera, a las 13:30, con la clasificación de la jornada aún por cerrar y con un equipo que llega con cinco victorias consecutivas a la piscina del que solo ha perdido una vez.




