El Rubí, todavía sin ganar, recibe el sábado a las 11:00 a un Mediterrani que llega con dos victorias en nueve jornadas en LEWaterpolo DHM.
Max Van Der Werve ha jugado los nueve partidos del Rubí en la temporada 2026-2027 y en todos ha terminado del lado del que pierde. Su valoración media es 8,1, la más alta de su equipo y una de las notas sostenidas más altas que uno espera encontrar en la parte alta de la tabla, no en la última posición. Esa contradicción es el punto de partida del partido del sábado (11:00), cuando el Rubí reciba al Mediterrani en la jornada 10.
Las nueve derrotas del Rubí no se parecen entre sí. Las dos últimas se decidieron en el último tramo: 16-17 en casa del Catalunya y 14-15 en Tenerife ante el Echeyde. Antes había habido tardes de otro signo, como el 12-22 ante el Sant Andreu o el 8-17 con el Mataró. El equipo llega, por tanto, con una racha larga por detrás y con la sensación reciente de haber estado a un gol de cambiarla dos veces seguidas. Junto a Van Der Werve, Pablo Gomez (7,2 de media) es el otro jugador que ha mantenido el nivel de forma regular; Octavio Salas, con 6,9 en seis partidos, aparece algo más atrás en número de encuentros.
Enfrente estará un Mediterrani que tampoco llega sobrado. Dos victorias y seis puntos en nueve jornadas lo colocan en la novena posición, y su único triunfo reciente fue el 17-9 ante el Caballa en la jornada 7, el partido que mejor se le ha dado en lo que va de temporada. Después perdió 11-13 en casa del Canoe, otra vez por detalles, y cayó 12-25 ante el Barceloneta, que sigue sin conocer la derrota con nueve victorias en nueve jornadas.
El hombre al que mirar en el equipo visitante es Jose Tenorio, con una valoración media de 7,7 y presencia en los nueve partidos. Detrás, Edgar Estevez y Tristan Glanznig comparten un 6,9 que habla de un equipo que reparte el peso más que de uno que dependa de un solo nombre. Esa diferencia de modelo es uno de los argumentos del partido: un Rubí con una referencia muy marcada frente a un Mediterrani de rendimientos más repartidos.
La parte baja de la clasificación está más apretada de lo que sugiere el casillero de victorias. El Caballa suma siete puntos, el Mediterrani y el Echeyde seis, el Catalunya cuatro y el Rubí uno. Son cinco equipos separados por seis puntos cuando todavía queda media temporada por delante, y el sábado se cruzan dos de ellos.
La jornada 11 llegará enseguida, el sábado 14 de noviembre, y mandará al Rubí a Ceuta y al Mediterrani a casa del Catalunya. Dos visitas que apuntan al mismo sitio de la tabla. Antes, este partido, que para los dos es de los que se cuentan en la columna de los puntos y no en la de las sensaciones.




