El Catalunya, que ganó su primer partido de la temporada 2026-2027 en la jornada 8, recibe el sábado en Sant Jordi (18:00) a un Rubí que sigue buscando su primer punto.
Max Van Der Werve lleva ocho jornadas acumulando una media de 8,0 y ocho jornadas sin que esa nota se traduzca en nada en la clasificación. Es la mejor valoración media de los dos equipos que se citan el sábado en Sant Jordi (18:00), y pertenece al único que todavía no ha sumado: el Rubí llega a la jornada 9 con 0 puntos, ocho derrotas y un 80:164 que explica por qué cierra la tabla.
El último capítulo, sin embargo, se escribió de otra manera. En Tenerife, el Rubí perdió 14-15 ante el Echeyde después de un tramo de resultados más abiertos (12-22 en casa ante el Sant Andreu, 8-17 ante el Mataró, 8-22 ante el Sabadell). Un gol separó al equipo de Pablo Gomez, segundo en nota media de los suyos con un 7,0 en los ocho partidos, de abrir por fin el casillero.
Enfrente estará alguien que sabe exactamente lo que cuesta ese paso. El Catalunya lo dio hace una semana en Ceuta, con un 18-17 ante el Caballa que llegó en la octava jornada y después de cuatro derrotas seguidas, algunas muy amplias (7-22 en Barcelona, 8-24 en la Barceloneta). Dos puntos, undécima posición y, sobre todo, la primera referencia de la temporada 2026-2027 en la que el equipo aguantó hasta el final un partido que se decidió por uno.
Lo que el Catalunya no ha encontrado todavía es esa versión en su piscina: su último partido en Sant Jordi acabó 11-21 ante el Canoe. Para repetir lo de Ceuta necesitará que vuelvan a aparecer los nombres que sostienen su temporada, empezando por Mauro Millan, el único de sus mejor valorados que ha estado en las ocho jornadas (6,9 de media), y siguiendo por Pablo Chmyr (7,2 en cinco partidos). Ren Sasano, con un 7,6 en el único encuentro que lleva disputado, es la incógnita más llamativa de la convocatoria local.
El partido tiene un contexto que no necesita adornos: son el undécimo y el duodécimo, separados por dos puntos, y el siguiente escalón de la tabla lo marca el Caballa con cuatro. Para el Catalunya, ganar significaría encadenar por primera vez en la temporada 2026-2027; para el Rubí, estrenarse. Ninguna de las dos cosas ha pasado todavía en ocho jornadas.
Después llega una semana que empuja en direcciones opuestas. En la jornada 10, el sábado 7 de noviembre, el Catalunya visita al Sabadell, segundo con 21 puntos, mientras el Rubí recibe al Mediterrani, que es octavo con seis y entra dentro del radio de los que pelean por salir de la zona baja. Por eso lo del sábado en Sant Jordi pesa más de lo que sugiere la parte de la tabla en la que se juega.

