El Terrassa ganó 20-6 al Catalunya en su piscina con 20 goles repartidos entre 11 goleadores y sin que nadie pasara de cuatro.
Hay victorias que no tienen un nombre propio, y esta es una de ellas. El Terrassa repartió sus 20 goles entre 11 goleadores, el máximo fue Albert Sabadell con cuatro (el 20% del total) y el mejor valorado terminó siendo Oscar Blasco, con un 8,0 y tres goles. Cuando el reparto es así de abierto, el rival no tiene a quién vigilar, y eso se nota antes en el marcador que en las estadísticas.
El partido quedó encauzado pronto, con un 6-2 en el primer corte y un 11-4 en el segundo, y después fue una cuesta que el Catalunya ya no pudo subir. La mayor diferencia llegó al final, 15 goles con el 20-5, antes de que Veselin Ganchev cerrara el acta a 0:28. Detrás de Albert Sabadell, Oscar Blasco y Luka Krstic sumaron tres goles cada uno, y en la portería Roc Salas paró siete lanzamientos y se quedó con un 7,7.
El Catalunya encontró su mejor registro con un hombre más: acabó con un 60% de acierto en superioridad, frente a un 18% en igualdad. Sus seis goles salieron de cuatro jugadores, con Pablo Chmyr y Sebastian Susak firmando dos cada uno, y Susak fue además el único visitante que se metió entre los mejores valorados del partido, con un 7,5.
El Terrassa llegaba a esta jornada cuarto con seis puntos y dos victorias en dos partidos, y el Catalunya, undécimo y sin puntuar. Con la clasificación todavía sin cerrar, lo que deja el 20-6 es menos una jerarquía que un rasgo: un equipo que gana sin depender de ningún goleador y otro cuyos mejores números, por ahora, llegan con un jugador más.


